Entrevista del diario "El Mundo", de Sevilla, al portavoz de la Asociación "Ademán"
Por su interés transcribimos la entrevista realizada por el diario "El Mundo" de Sevilla al portavoz de la Asociación "Ademán", promotora de un homenaje a Agustín de Foxá. Estas líneas demuestran que hay muchos más falangistas sin Falange que lo que nos creemos, miremos dentro de nuestro "almario" y preguntémonos de quién es la culpa.
Diario "El Mundo" Edición Sevilla
Domingo, 21 de febrero de 2.010
Sección: Sevillanos que cuentan.
Entrevista a Javier Compás, portavoz de la Asociación "Ademán"
JUAN MIGUEL VEGA/Sevilla
Aunque sus miembros reconocen seguir la filosofía "joseantoniana", un informe policial ha descartado cualquier tipo de relación de la Asociación "Ademán", de la que Javier Compás Montero de Espinosa (Sevilla, 1.960) es vocal portavoz, con grupos de extrema derecha. Dicho informe desmonta el argumento usado por el Gobierno municipal para impedirle celebrar un homenaje al poeta Agustín de Foxá en un edificio del Ayuntamiento. El homenaje se tuvo que celebrar en la calle y ahora sus organizadores exigen una reparación en los tribunales.
PREGUNTA.- ¿Cuál es su conclusión después de que la Policía haya negado que ustedes sean unos fascistas como decían en el Ayuntamiento?
RESPUESTA.- Lo primero que pensé es que ojalá sirviera de llamada de atención a los políticos y a mucha gente que se le va la palabra fascista a la boca demasiado rápido. En cuanto alguien tiene unas ideas que no son las tuyas, ya sea política o filosóficamente, éste ya es un fascista, un xenófobo, un ultraderechista. Y al contrario también. Lo que hay que aprender es a respetar los puntos de vista de los otros, siempre, claro, que su ideología no vaya a machacarte en el sentido literal de la palabra.
P.- Ese prejuicio les impidió ejercer el derecho ciudadano de usar un bien público.
R.- A mi me parece que en Sevilla y en España el poder no está al servicio de los ciudadanos que votan a unos señores para que gestionen su patrimonio, y digo patrimonio en el sentido de ciudad y de país, sino que quienes lo ejercen se creen en el derecho de organizar tu vida y de marcar las pautas según su ideología. Y además con éste prejuicio: estos son de esto y no pueden hacer uso de bien público. Es algo absolutamente injusto. De todas maneras, ellos estaban presionados precisamente por sectores ultraizquierdistas, juventudes comunistas, etc., que a través de Internet y del partido, presionan al Ayuntamiento para que los espacios públicos de los centros cívicos no se presten a actos que no sean de su cuerda ideológica.
P.- ¿El nombre de su asociación, "Ademán", proviene de la letra del Cara al Sol?
R.- Efectivamente, aparece en el Cara al sol. Indudablemente, la génesis del movimiento cultural "Ademan" en los años ochenta está inspirada por personas que provienen de una ideología teñida de la doctrina joseantoniana, lo que pasa es que eso ha evolucionado a través de los años, no se ha cambiado el nombre y "Ademán" es hoy un símbolo de una actitud ante la vida. Es una postura de rigor, de apertura democrática, de cultura, de mantener un sentido del honor y la verdad... es una posición ante la vida.
P.- ¿Declararse joseantoniano no es políticamente incorrectísimo?
R.- Absolutamente. Eres un ser marginal, extraño. La gente dice estos son un reducto del pasado, unos nostálgicos y nada más lejos de la realidad. Lógicamente, olvidémonos de camisas azules, de bigotitos y de pelo con fijador, que era la parafernalia fascista adoptada por el franquismo.
P.- ¿Entonces usted no es fascista?
R.- En absoluto. Eso está completamente superado. Hasta el mismo José Antonio lo superó en vida, y eso que fue corta. No debemos descontextualizar la España de los años 30. Se quiere recordar que Falange desfilaba con camisa azul, pero es que las Juventudes Socialistas también desfilaban uniformadas y tenían unidades paramilitares, y los sindicatos de izquierdas tenían unidades de pistoleros. Las quemas de iglesias, por ejemplo, no fueron en la Guerra Civil, comenzaron el año 31. La España de los años 30 estaba muy radicalizada en ambos sentidos y hay que entender las posturas en ese momento. En el testamento ideológico de José Antonio se aboga por la paz y un gobierno de concertación, donde incluso estaría Indalecio Prieto, que era su amigo. José Antonio también conminó a los suyos a no unirse a Franco si eso iba a significar el regreso al poder de la derecha de toda la vida.
P.- ¿Me está diciendo que José Antonio era de izquierdas?
R.- Digamos que no de izquierdas en el sentido marxista del término, pero sí de una tercera vía frente a la derecha tradicional, capitalista y de caciques y la izquierda del marxismo materialista colectivizante e internacionalista. El suyo es un movimiento de carácter patriótico español, pero muy concienciado de la justicia social.
P.- ¿Suelen hacerse todas estas precisiones en los foros y las publicaciones de la memoria histórica?
R.- Para nada. Los foros sobre memoria histórica están totalmente capitalizados por la izquierda, que ahora mismo lo único que pretende es hacer una relectura de la Historia y decir que allí lo que hubo fue una algarada de militares fascistas que sometieron al pueblo. Simplemente. Ni siquiera reconocen que había españoles que estaban en el bando franquista por convicción propia al creerlo el idóneo para España. Esa relectura pinta a unos muy buenos muy buenos y a otros muy malos muy malos. De hecho, ahora que hablamos de homenajes literarios, recientemente se ha homenajeado a un pseudoliterato como Marcos Ana de quien dicen que fue un luchador de la libertad. Estuvo más de veinte años en la cárcel pero condenado por el asesinato de unos civiles, no por motivos políticos, aunque sí en un contexto de guerra política.
P.- ¿Quién le parece a usted más demócrata, José Antonio o Antonio Rodrigo Torrijos?
R.- Esa es una pregunta difícil, porque entre ambos personajes hay setenta años de distancia. Yo creo que José Antonio a su manera era demócrata, aunque indudablemente la génesis del movimiento falangista estuvo cerca del fascismo italiano. Luego, José Antonio evolucionó y más aún lo harían seguidores suyos, como Dionisio Ridruejo, que se acercó a la socialdemocracia. Lo que sí creo es que la postura de los comunistas como Rodrigo Torrijos no es muy democrática, son muy parciales en la elección de las cosas y creo que aspiran a una hegemonía no democrática, como demuestran admirando un régimen como el de Fidel castro en Cuba, que es absolutamente dictatorial.
P.- En Sevilla gobierna la izquierda. En su opinión ¿Qué tal lo hace?
R.- El gobierno socialcomunista de Sevilla tiene un concepto de ciudad que no comparten muchos ciudadanos, pero no lo consensuan con los agentes sociales; asociaciones de vecinos, comerciantes, cofradías... una serie de sectores de la sociedad que deberían tener voz y voto en decisiones que les son importantes. Sus actuaciones son de un marcado carácter totalitario. En el fondo algunas veces parecen actuaciones megalómanas para dejar su huella y decir yo he sido alcalde de Sevilla. Lo que me preocupa no es ya la destrucción de la ciudad que está llevando a cabo el Ayuntamiento, sino que no veo en la oposición del PP una clara apuesta por llevar la contraria a todo esto.
P.- ¿Y el sevillano qué, impasible el ademán?
R.- La sociedad civil es acomodaticia y cobarde en su mayoría. Yo comprendo que en Sevilla, al fin y al cabo, todo el mundo se conoce y que el Ayuntamiento y, sobre todo la Junta de Andalucía, son los principales clientes de muchas sociedades. Dan trabajo, dan subvenciones, reparten dádivas y nadie quiere señalarse. Además, el sevillano es históricamente cobarde. Aquí no entró jamás ningún ejército a sangre y fuego, siempre lo hizo por la alfombra roja.
P.- ¿Ve entonces el futuro con pesimismo?
R.- A pesar de todo creo que volverá a reír la primavera (je, je). Espero que haya algún tipo de reacción en la sociedad, porque no podemos dejar morir la ciudad.

